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Manifiesto de Todoradares

Manifiesto de Todoradares sobre la política de radares de la DGT
 
El uso de detectores no es para poder hacer una conducción temeraria al volante y, de hecho, no sirven para ese propósito sino que su utilidad es para que el conductor medio tenga una manera de evitar ser víctima de estas medidas recaudatorias y políticas, llamados radares de tráfico o cinemómetros que en realidad nada tienen que ver con la seguridad vial como veremos más adelante.
 
Se trata de poder conducir a una velocidad adecuada a las condiciones de la vía, el vehículo y el conductor sin tener la ansiedad y distracción al volante que suponen los radares de tráfico, además del peligro para el permiso de conducción de cualquier conductor.
 
Hay dos términos que hay que separar y tener claros ya que la DGT los mezcla para sus propósitos y éstos son los de la velocidad excesiva y el exceso de velocidad. La velocidad excesiva o inapropiada es aquella que es inadecuada para la vía en la que circulemos por la peligrosidad que conlleva dependiendo de los diversos factores circunstanciales como puede ser condiciones meteorológicas, condiciones del tráfico, características del vehículo, condiciones propias del conductor, etc. El exceso de velocidad es aquél que simplemente excede los límites de velocidad numéricos artificiales impuestos para tal vía por la autoridad, sea inapropiada o no esa velocidad.
 
Son, pues, dos términos muy distintos. De manera que circular a 145km/h por una recta de autopista, un día de sol y con poco tráfico sería tipificado como velocidad excesiva en este país pero no sería una velocidad excesiva. Sin embargo, circular de noche por una carretera secundaria bajo la lluvia al límite de lo que marcan las señales de la calzada no sería exceso de velocidad pero sí excesiva, lo mismo que circular a 50km/h por una calle urbana franqueada a ambos lados por coches que obstaculizan la visibilidad de la acera cerca de un colegio un día de semana. Y de estos ejemplos, ¿dónde encontraremos el radar? En la recta de autopista, multando indiscriminadamente a cualquiera que sobrepase el límite no específico impuesto por ellos.
 
La importancia de esto radica en que la velocidad excesiva es una de las causas importantes de accidentes pero el hecho de ir por encima de los límites no lo es; de hecho, es de las menos importantes. Pues bien, los radares de tráfico sólo multan el ir por encima de los límites, algo que por otro lado está generalizado en la población por sentido común pero, sin embargo, los radares no influyen sobre la velocidad inapropiada que es la verdaderamente peligrosa y causante de los accidentes en los que la velocidad es un factor. Para eso, se necesita una vigilancia inteligente con medios humanos, patrullas de paisano, controles, etc. Sin embargo el término de velocidad excesiva se usa por parte de los “interesados” en los radares indistintamente con velocidad excesiva para justificarlos. Así, cuando se dice que la causa del accidente fue la velocidad, no se dice si fue un borracho que iba demasiado rápido en una curva para sus facultades e invadió el carril contrario o que el coche con neumáticos desgastados hizo aquaplanning sobre un charco circulando a 120km/h por autopista. Dos ejemplos en los que el radar no influye.
 
Claro, la velocidad es siempre un factor en el accidente, porque un coche que no está en movimiento es difícil que tenga un accidente y se convierte en una excusa fácil. Pero el exceder los limites marcados de velocidad en sí no es en realidad siempre la causa. Es el ir demasiado rápido para una curva en mojado aunque estés por debajo del límite, es distraerse mientras el coche lleva velocidad y recorre una cierta distancia sin control, es el quedarse dormido al volante mientras el coche circula a velocidad de autopista, es el llevar una velocidad inapropiada por estar ebrio en la que cualquier velocidad superior a 0 sería inapropiada, el ir en un vehículo de características especiales a la velocidad de los demás turismos de la carretera, el distraerse por estar en una carretera al lado de casa yendo a por el periódico, etc. Estas son algunas de las causas más comunes de accidentes y la velocidad está presente en cada uno de ellos pero, sin embargo, dentro de los límites de la vía o, si es por encima de los límites, éste es solo concomitante, no la causa; el conductor ebrio es un peligro por encima de los límites y por debajo de ellos.
 
El problema es que no hay "una" velocidad adecuada para todos los casos, cuanto más lento vayamos por las carreteras se puede pensar que habría menos accidentes (lo cual solo sería cierto si lo llevamos a límites ridículos) pero con el consiguiente coste económico para el país, el coste de calidad de vida para sus ciudadanos, y el perjuicio en el transporte y comunicaciones del país.
 
Los radares multan indiscriminadamente a los vehículos que circulan por encima de los límites arbitrarios de la vía pero no asisten a los accidentados, no detienen a los que conducen borrachos, a los que conducen sin carnet o seguro, no controlan las distracciones, el estado de los vehículos o detienen los comportamientos temerarios como adelantamientos inapropiados; no controlan la conducción a velocidad inapropiada que se dé por debajo de los límites de la vía como por condiciones meteorológicas, trafico, obras, etc. Y así sigue la lista. Para eso hace falta dedicar los recursos a más patrullas humanas que sí persiguen las causas reales de los accidentes y asisten a los conductores en necesidad y gastar recursos para dotarlos de mejores medios que los actuales para realizar esas tareas tan importantes. Y no desviar esos recursos humanos y económicos hacia radares de control de velocidad en las rectas. Gastándose el dinero en radares y teniendo a las patrullas de la Guardia Civil ocupadas en operar radares en vez de asistir al conductor y vigilar por los comportamientos peligrosos. Por lo que no sólo no son útiles sino que desvían los recursos de tareas más importantes.
 
Los radares no han mostrado reducir la siniestralidad. No sólo no consiguen reducir la siniestralidad sino, según los resultados oficiales del informe del 2004 del Departamento de Transporte inglés (el país europeo donde existen más radares) sobre las siniestralidad, demostró que en los condados donde instalaron radares, los accidentes subieron, y sólo en los condados donde no instalaron radares han bajado los accidentes (1). Ante la situación tan insostenible de acoso al conductor medio debido a los miles de radares que se han instalado y este tipo de datos, se está formando una corriente de opinión muy desencantada con la política basada en radares con incluso manifestaciones públicas.
 
Los radares son Armas de "distracción" masiva y es que los conductores ante un radar de tráfico están más pendientes del velocímetro que de su entorno y tráfico. La sospecha constante de un radar desvía la atención del conductor que debería estar al 100% en conducir y el tráfico de su alrededor y no en estar vigilando por los radares en cada coche, arcén o arbusto. Porque, aunque uno planee respetar los límites de velocidad, un simple despiste lo tiene cualquiera si no está pendiente constantemente del valor numérico del velocímetro y los radares en vez de adecuar la velocidad a la vía y tráfico. En vez de depender de simple radares automatizados, hay que basarse en una vigilancia inteligente enfocada a los tipos de conducción peligrosa que sí causan los accidentes aunque no sea tan rentable como los radares para las arcas del estado.
 
Los usuarios de detectores de radar todos coinciden en lo mismo: su conducción es más segura y relajada desde que usan el detector debido a que pueden concentrarse mejor en la propia conducción y no en los radares que pueblan nuestras carreteras. Por no hablar del riesgo que supone para aquellos profesionales que necesitan del vehículo para poder trabajar sólo porque, debido al alto kilometraje que hacen al año, están más expuestos a ser multados más veces en cualquier momento o descuido y, en cuyo caso, la retirada del carnet supondría algo tan grave como el no poder trabajar, sólo porque lo diga un cinemómetro que se basa en algo tan abstracto como una limitación de velocidad totalmente arbitraria.
 
Se han hecho dos estudios sobre las diferencias de siniestralidad entre usuarios de detectores de radar y no usuarios y se ha encontrado que los usuarios tenían una menor siniestralidad. El más conocido es el Mori poll de 2001, de la prestigiosa agencia independiente británica Mori. Este estudio, dedicado a estudiar los hábitos, comportamientos y siniestralidad de los usuarios de detectores de radar ingleses y los que no, concluyó que los conductores que usan detectores de radar tienen una menor siniestralidad haciendo un 50% más de kilometraje sin tener ningún accidente y, además, se encontró que prestan más atención a la velocidad que llevan, según las circunstancias, que los conductores que no usaban detectores de radar. Y en EE.UU. se hizo otro estudio anterior con similares resultados.
 
En GB y mayoría de estados de los EE.UU. los detectores son legales pero, en España, acaban de modificar la legislación para categorizar su uso (que no compra/venta o posesión, esto es legal) como falta grave, equiparándolo, así, con faltas como adelantamientos prohibidos o conducción negligente. Normalmente, las faltas graves se reservan a aquellas que suponen un riesgo para la circulación; ¿cuál es la razón para equiparar, ahora, el uso de detectores con este tipo de faltas? Creo que todos sabemos la respuesta.
 
Otro ejemplo claro de que los radares no están colocados donde más falta hacen sino donde mejor pueden multar y recaudar, es que estamos hartos de ver que los radares, en España, están colocados principalmente en rectas seguras con visibilidad y no en los puntos negros. Y así lo demuestra la AEA (Automovilistas Europeos Asociados) que estudió la localización de los nuevos radares de tráfico contrastándola con la siniestralidad en esos sitios según los datos del propio Ministerio de Fomento. Los resultados fueron que se encontraron con que “En cerca del 70 por ciento de los puntos elegidos no se ha producido ningún accidente mortal; en la mitad de ellos, ni siquiera se ha registrado más de un siniestro al año” y ninguno ha sido colocado en un punto negro (2).
 
El último estudio (2004) de DGT sobre la siniestralidad demuestra que el 76% de las muertes ocurren en carreteras secundarias o interurbanas y sólo un 24% en autopistas y autovías (3); sin embargo, estos 37 nuevos radares se han colocado en la red principal de autopistas/autovías. Esto no tiene excusa posible, los datos son rotundamente claros respecto a la intención de estas maquinas: la recaudación.
 
Y no sólo eso sino que está explícitamente prohibido detenerse en el arcén de una autovía/autopista a no ser que sea por causa mayor (avería, etc.) debido al peligro que entraña para la circulación ocupar el arcén. Y, en caso de que no nos quede más remedio, habrá que señalizarlo debidamente con los triángulos reglamentarios para reducir el riesgo. Pues bien, los coches con radares instalados los colocan en el arcén, ocupándolo, en coches camuflados sin señalización alguna y, además, sin los triángulos de señalización. O colocan los trípodes sin señalización alguna en el arcén con el coche no muy lejos. ¿En qué quedamos? ¿Es un riesgo para la seguridad vial y por eso se prohíbe o es más importante recaudar? Es otro ejemplo claro de la hipocresía y de qué tiene más importancia para ellos, multar o la seguridad vial.
 
Incluso el propio objetivo de la multa de radar, la disuasión, se ha pervertido para este fin. Ya ni te paran en el momento para notificarte la infracción. Solo interesa recaudar y, para facilitarlo, cambiaron la ley a ese efecto. Ahora, pueden tramitar muchas denuncias más por hora pero la multa deja de ser disuasoria, lo que se supone que sea su principal intención, pero, si la notificación te llega hasta 3 meses más tarde, pierde ese efecto. ¿Cuál es su prioridad, disuadir más o recaudar más?
 
Un aspecto muy importante que mucha gente ignora es las recaudaciones tan astronómicas que pueden llegar a conseguir los radares que significan un caramelo demasiado apetitoso no sólo para los "políticos" que dirigen la DGT y para las arcas de los ayuntamientos locales sino, también, para las compañías privadas que los fabrican, instalan, mantienen y llevan su funcionamiento.
 
Esa fuente de dinero no revierte en la seguridad vial, no revierte en mejorar las carreteras, por ejemplo, o dotar a la DGT de mejores medios sino que crean unos intereses económicos que no están al servicio del ciudadano, más bien al negocio que suponen los radares de velocidad y sus beneficiarios.
 
Los radares de tráfico son un negocio. Por poner un ejemplo: en EEUU hay un tipo de radar que se coloca en los semáforos de manera que, si un conductor se salta una luz roja, le saca una foto y le envía una multa por correo. Pues bien, una medida como ésta, que nos parece a todos a primera vista positiva ya que saltarse una luz roja es una temeridad de enorme gravedad, no lo es tanto, las cosas no son tan simples. Resulta que se encontró que, en los semáforos donde se habían colocado estos radares, las empresas responsables de su funcionamiento les había acortado el tiempo de duración de la luz ámbar a la mitad de lo normal y, con esto, coger desprevenidos a los conductores que no contaban con la roja tan rápido y, así, multaban a un mayor número de conductores y recaudar más. ¿Hasta dónde podemos llegar?
 
Pues otra consecuencia paradójica fue que, estadísticamente, la siniestralidad en estos semáforos con estos radares era más alta que en los que no los tenían. Al parecer, provocada por un mayor número de alcances por detrás, por los frenazos y despistes ya que los conductores iban más preocupados por no ser multados que por el trafico que les rodea. Los estudios de siniestralidad a este efecto así lo demuestran y cada vez salen más. Tanta es la evidencia de este aspecto que algunos estados están empezando a prohibir su implantación a pesar de lo difícil que es para el poder político debido a los intereses económicos que rodean estos radares (4, 5, 6, 7, 8).
 
Así que algo que puede parecer beneficioso a primera vista, como el colocar radares en los semáforos para prevenir el que se salten la luz roja (algo que todos consideramos como una temeridad e imprudencia), se convierte en sólo una excusa para otros intereses y contraproducente para la siniestralidad en la práctica real, como es la política actual de la DGT y su obsesión con los radares de tráfico.
 
En Inglaterra, el consorcio de compañías privadas que instalan los radares fijos en las autopistas retocaban las estadísticas que publicaban para justificar la instalación de los radares y recaudaban enormes cantidades de dinero sin influir positivamente en la siniestralidad. A pesar de intentar mantener en secreto sus verdaderos datos sobre el efecto sobre la siniestralidad, han empezado a salir gracias al trabajo de grupos y asociaciones de conductores, a pesar de las trabas que les ponían para acceder a los datos. Tras esto, el gobierno inglés está empezando a congelar futuros proyectos de instalación de radares previstos (9).
 
Mientras que, aquí, están anunciando a bombo y platillo planes para la instalación de cientos de radares en nuestras carreteras en los próximos años y como que nos están haciendo un favor grandísimo. Se ha llegado al ridículo de casos que han salido publicados aquí en los que se ha multado a las ambulancias cuando excedían el límite llevando un enfermo al hospital y no retirar la denuncia al conductor de la ambulancia.
 
Y, a medida que se les permita seguir con esta política vial actual, irán poniendo más y más radares y cada vez más conductores se verán afectados. En Inglaterra se ha llegado hasta tal punto que las aseguradoras ya no penalizan a sus clientes aumentando las cuotas por tener una o incluso dos multas de radar y así lo demuestra un reciente estudio de The Times por el A&A Group. Se han convertido en algo tan habitual las multas por radar en los hogares ingleses, debido al número de radares que tienen, que las aseguradoras ya hacen la vista gorda ya que, además, sus elaborados sistemas de asesoramiento del perfil de riesgo de siniestralidad no muestran que las convicciones por radar sea indicativo de una mayor siniestralidad (10).
 
Los límites actuales fueron establecidos hace más de 3 décadas y, encima, no para reducir la siniestralidad sino por la crisis del petróleo para ahorrar combustible. Esos límites siguen sin revisarse ni adecuarse a la realidad y situación actual de los vehículos, carreteras y conductores.
 
La mayoría de los conductores españoles sobrepasan los límites habitualmente. Si la mayoría de los ciudadanos no cree en una ley y no la respeta, es que algo hay mal en esa ley. Y, si la ley es ridícula, eso conlleva una peligrosa falta de respeto a la autoridad y una enemistad ciudadana para con los que representan a la autoridad en las carreteras: la Guardia Civil. Y esto deriva en una fractura que puede conllevar una desobediencia a otras normas de circulación también. Un estudio en EE.UU. ha demostrado que el respetar los límites de velocidad en autopista, en general no es un contribuidor substancial de una mayor siniestralidad y que bajar los límites arbitrariamente no mejora la seguridad vial (11).
 
Un ejemplo real de este hecho fue la ley de revocación del límite máximo de velocidad en EE.UU. de 1995. En 1995 el gobierno federal eliminó la prohibición para todos los estados de subir los límites de velocidad en autopista por encima del límite máximo de 55mph. A pesar de las predicciones apocalípticas de algunos “grupos”, resultó que no sólo no subió la siniestralidad en EE.UU. sino que bajó a un récord mínimo al año siguiente. Y se calcularon los beneficios económicos en ganancia de hora laborables en torno a 2-3 billones netos al año (12).
 
Otro ejemplo más concreto y rotundo fue el del estado de Montana. El gobierno de Montana decidió eliminar los límites de velocidad por completo en su estado en 1995 tras la eliminación del límite federal. Substituyó en 1995 los límites por un límite “razonable y prudente” a discreción de los conductores durante el día y fuera de zonas urbanas. El resultado fue que, durante los 4 años en los que no hubo límites numéricos estipulados, Montana alcanzó sus más bajas cifras de mortalidad en las carreteras. En 1999 se volvieron a restituir los límites de velocidad y la siniestralidad en Montana volvió a subir (13).
 
Esto que parece una paradoja está más que contrastado con ejemplos reales, el sustituir los límites de velocidad “artificialmente bajos” por unos límites razonables reduce la siniestralidad. Otro ejemplo más cercano es el de la Autobahn (red de autopistas) alemana que no tienen límites de velocidad en muchos de sus tramos. Pues bien, además, tienen más densidad de tráfico y peores condiciones meteorológicas que en España, sin embargo tienen una menor siniestralidad y dos veces menor mortandad por accidente. Las causas de la siniestralidad están en otro lugar que en el ir a más de 120km/h en autopista.
 
En países como Alemania han reducido la mortalidad en carretera implantando un sistema de asistencia al accidentado centralizado e inteligente que reduce tremendamente la posibilidad de morir tras un accidente debido a una más pronta capacidad de reacción y asistencia al accidentado. Así pues, Alemania tiene dos veces menos mortalidad por accidente que España y el reino Unido 3 veces menos por esta misma razón. España es uno de los países europeos con mayor índice de mortalidad por accidente, donde existen diversos números de emergencias y no existe un control central de ello y mínimos recursos dedicados a la asistencia como helicópteros. Esto es algo viable para España, que está a nuestro alcance resolver, y es la responsabilidad de la dirección de tráfico pero no se hace nada. Sabemos que aproximadamente el 66% de los muertos se producen en los 20 primeros minutos tras el accidente; ¿a qué esperan? La pérdida de vidas humanas por accidentes de tráfico debería ser su prioridad absoluta y no el poner radares en rectas para recaudar. (14).
 
¿Por qué no se dedican a mejorar seguridad activa del parque automovilístico español?; y dejar de grabar con impuestos a los extras de seguridad de los vehículos como airbags, estabilidad electrónica, etc. ¿Por qué nos dicen, por un lado, que su preocupación principal es nuestra seguridad pero, por detrás, gravan con impuestos este tipo de extras que sirven única y exclusivamente para salvar vidas en la carretera?. ¿Dónde están sus prioridades? Por poner un ejemplo, los sistemas de control de estabilidad electrónicos se ha visto que reducen la siniestralidad entre 34-50% sólo por estar el vehículo equipado con control de estabilidad electrónico (15, 16). ¿Por qué no subvencionarlo en vez de gravarlos con impuestos?...
 
¿Por qué no se dedican a mejorar las carreteras y su diseño? Los puntos negros que siguen ahí toda la vida, las pinturas deslizantes empleadas, el diseño de los quitamiedos para que no amputen los miembros a los motoristas, la señalización confusa, etc. La solución a un punto negro, aquí, es colocar una señal de límite de velocidad ridículamente bajo en el punto negro y listo, y un radar en la recta con plena visibilidad pasado ya el punto negro. En la Autobahn, la construcción de los tramos tienen unas normativas que limitan el grado de las curvas, pendientes o visibilidad mínima requerida, el grosor del firme es el doble que el de las de España con sistemas más avanzados de evacuación del agua/lluvia, tienen un helicóptero de asistencia médica a sólo 5 minutos de cualquier punto de su trazado, etc.
 
¿Por qué no se dedican a mejorar la educación vial y las habilidades de los conductores al volante y no sólo preocuparse porque conozcan las señales y saber aparcar? Subvencionar los cursos de conducción, fomentar la educación sobre los factores reales de la seguridad vial y no enfrascarse con el límite de velocidad en autopista/autovía como la madre de todos los males. ¿Qué hacen en vez de intentar mejorar la educación vial? Pues, ahora, tráfico se dedica a aprobar la homologación directa de permisos de conducir de países extranjeros donde los requisitos para adquirirlos son mínimos, la mayoría de las veces con sólo “aportar” una pequeña suma de dinero, países como Marruecos que ya es homologable, y, ahora, acabar de aprobar la homologación de los de Rumanía por ejemplo. Esto es un auténtico atentado contra nuestra seguridad vial ya que no se les requiere hacer ningún tipo de examinación mínima para saber si están aptos al tráfico en España o si se “compraron” el carné o si siquiera saben leer nuestras señales. Pues siguen adelante aprobando más y más carnets de países de dudosa reputación. ¿A quién beneficio esto? A los conductores de este país no, desde luego.
 
¿Por qué no se preocupan por la fobia a conducir (amaxofobia) por ejemplo? Hay conductores que no sólo no disfrutan al conducir sino que pasan verdadera ansiedad y angustia al coger el volante. Esto afecta a un porcentaje alto de la población que no lo aparenta y es un factor en la accidentalidad en nuestras carreteras más importante de lo que se piensa; sin embargo, existe cura para estos conductores. Según un reciente estudio publicado por el Instituto MAPFRE, un 33 por ciento de la población muestra miedo a conducir tanto en circunstancias concretas como de manera incapacitante y, aunque afecte más a las mujeres que a los hombres, la relación entre miedo a conducir y los accidentes de tráfico es mucho más evidente en hombres que en mujeres y es una de las causas fundamentales de accidentalidad para ellos (17).
 
Así pues, las causas más comunes de accidentes (conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, despistes o distracciones al volante, velocidad inapropiada, educación vial, etc.) no son vigilados adecuadamente. El factor más grande de la mortandad de los accidentes (asistencia médica rápida y coordinada y seguridad activa/pasiva) tampoco es abordada. Lo más fácil es sembrar las carreteras de radares y sentarse a recaudar otro impuesto de los conductores mientras les vendemos el favor con campañas de publicidad. La hipocresía es obvia. ¿Qué pasaría si, un día, todos los conductores respetasen escrupulosamente los límites de velocidad? Se colapsarían las carreteras del país y el transporte con lo que ello significaría socio-económicamente y, además, aún encima, no por ello dejaría de haber accidentes.
 
Pero, aquí, tenemos un director de la DGT, ex-Director del Servicio de Transportes y Circulación del Ayuntamiento de Barcelona, sin experiencia ninguna para un cargo de tanta responsabilidad y repercusión humana, que se dedica invertir los recursos de la DGT en radares y dice perlas como que "Diez radares podrían llegar a hacer el mismo trabajo que casi toda la Guardia Civil" cuando son los guardias civiles los que se juegan la vida a pie de carretera, los que asisten a los accidentados, vigilan por imprudencias, hacen controles de alcoholemia y demás tareas elementales para la seguridad vial. Mientras que el radar sólo se dedica a multar al conductor que va tranquilamente al trabajo a 145km/h en una recta con plena visibilidad.
 
El mismo director de la DGT, que también ha recomendado a los conductores que "no compren coches potentes", cuando la velocidad excesiva o inapropiada ya está al alcance de cualquier modelo de coche de baja potencia de hoy en día pero los modelos más potentes llevan mejores neumáticos, mejores frenos, mejores suspensiones, mejor chasis, controles de estabilidad, etc., es decir, los coches más potentes son coches más seguros tanto en seguridad activa como en pasiva. Y no es el coche el que conduce y dictamina cómo se usa sino el conductor del coche. Esto es algo elemental y que lo desconozca nuestro director el algo preocupante.
 
Mientras tanto, el director de la DGT lidera campañas de publicidad como la de "el que sobrepasa los 120km/h en la autopista tiene el mismo respeto por la vida humana que un asesino en serie como Charles Manson" ... Cuando él es el primero en no respetar el límite en su coche oficial de dos toneladas con chofer a 180km/h por la autopista, todos hemos visto cómo van los coches oficiales por autopista, para ellos no se aplica la misma norma y no hay radares, sin embargo, se permite insultar y criminalizar a la mayoría de los conductores de este país que ya pagan bastantes impuestos relacionados con la automoción como para tener que soportar comparaciones tan demenciales.
 
Hay que tener sentido común, velocidades calificadas de asesino en serie aquí, unos cientos de kilómetros más al norte, en Alemania, no sólo son habituales y perfectamente legales en muchos de sus trazados sino que, además, con menor siniestralidad y menor mortandad por accidente. Todo esto sólo sirve para criminalizar al conductor habitual medio que se siente acosado o culpable simplemente por coger un volante y causa fricción entre el Guardia Civil de a pie y el conductor con multas y leyes injustas y politizadas. Con campañas engañosas y datos tendenciosos para justificarse.
 
Ante esta política vial, sólo nos podemos proteger con contramedidas como los detectores de radar ante lo que no es más que un impuesto de circulación más, encubierto bajo la hipocresía, demagogia, populismo y manipulación mediática. Y, por otro lado, hacer un doble esfuerzo y tomar la seguridad vial en nuestras manos en la medida que nos sea posible ante la falta de una política adecuada y realmente eficaz.
 
No, los conductores de este país no somos criminales, el que escribe estas líneas lleva conduciendo coches y motos en España y en el extranjero desde los 11-12 años, y nunca ha sufrido un solo accidente en la vía pública. Así que no nos llamen criminales si no comulgamos con sus medidas recaudatorias y negligentes.
- Por Carlos996. todoradares.com
 
1. http://www.safespeed.org.uk/pr129.html ,
http://www.dft.gov.uk/../dft_transstats_038554.pdf
2. http://motor.terra.es/motor/articulo/html/mot27254.htm
3. http://www.dgt.es/dgt_informa/.../principales_cifras_siniestralidad_vial.pdf
4. http://www.motorists.org/issues/enforce/burkeyobeng2004.html
5. http://www.motorists.org/issues/enforce/2003-ontario.html
6. http://www.motorists.org/issues/enforce/bigpicture.html
7. http://www.motorists.org/issues/enforce/caranddriver.html
8. http://www.motorists.org/issues/enforce/trojanhorse.html
9. http://www.pistonheads.co.uk/speed/default.asp?storyId=11297
10. http://www.usroads.com/journals/aruj/9709/ru970901.htm
11. http://www.timesonline.co.uk/article/0,,2-1828894,00.html
12. http://www.safespeed.org.uk/speed-doesnt-kill.pdf
13. http://www.motorists.com/pressreleases/montana.html
14. http://www.movendus.es/index.racc/mod.actualidadHome
15. http://www.accidentreconstruction.com/news/mar04/030804b.asp
16. http://rb-k.bosch.de/en/start/news_041118/
17. http://elmundomotor.elmundo.es/.../1110969370.htm
 

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3. Provocar daños en los sistemas físicos o lógicos de TODORADARES, de sus proveedores o de terceros;
4. Introducir o difundir en la red virus informáticos o cualesquiera otros sistemas físicos o lógicos que sean susceptibles de provocar daños en los sistemas físicos o lógicos de TODORADARES, de sus proveedores o de terceros,
5. Intentar acceder, utilizar y/o manipular los datos de TODORADARES, terceros proveedores y otros usuarios;
6. Reproducir o copiar, distribuir, permitir el acceso del público a través de cualquier modalidad de comunicación pública, transformar o modificar los Contenidos, a menos que se cuente con la autorización del titular de los correspondientes derechos o ello resulte legalmente permitido.
 
7. Suprimir, ocultar o manipular las notas sobre derechos de propiedad intelectual o industrial y demás datos identificativos de los derechos de TODORADARES o de terceros incorporados a los Contenidos, así como los dispositivos técnicos de protección o cualesquiera mecanismos de información que puedan insertarse en los Contenidos;
8. Obtener e intentar obtener los Contenidos empleando para ello medios o procedimientos distintos de los que, según los casos, se hayan puesto a su disposición a este efecto o se hayan indicado expresamente en las páginas web donde se encuentren los Contenidos o, en general, de los que se empleen habitualmente en Internet por no entrañar un riesgo de daño o inutilización del Website y/o de los Contenidos.
 
9. En particular, y a título meramente indicativo y no exhaustivo, el Usuario se compromete a no transmitir, difundir o poner a disposición de terceros informaciones, datos, contenidos, mensajes, gráficos, dibujos, archivos de sonido y/o imagen, fotografías, grabaciones, software y, en general, cualquier clase de material que:
  
(a) De cualquier forma sea contrario, menosprecie o atente contra los derechos fundamentales y las libertades públicas reconocidas constitucionalmente, en los Tratados internacionales y en el resto de la legislación;
 
(b) Induzca, incite o promueva actuaciones delictivas, denigratorias, difamatorias, infamantes, violentas o, en general, contrarias a la ley, a la moral y buenas costumbres generalmente aceptadas o al orden público;
 
(c) Induzca, incite o promueva actuaciones, actitudes o pensamientos discriminatorios por razón de sexo, raza, religión, creencias, edad o condición;
 
(d) Incorpore, ponga a disposición o permita acceder a productos, elementos, mensajes y/o servicios delictivos, violentos, ofensivos, nocivos, degradantes o, en general, contrarios a la ley, a la moral y a las buenas costumbres generalmente aceptadas o al orden público;
 
(e) Induzca o pueda inducir a un estado inaceptable de ansiedad o temor;
 
(f) Induzca o incite a involucrarse en prácticas peligrosas, de riesgo o nocivas para la salud y el equilibrio psíquico;
 
 
3.3. Introducción de Links. Aquellos Usuarios que deseen establecer un hipervínculo, enlace o link entre su website y el website de TODORADARES (el "Link") deberán obtener la autorización previa de TODORADARES o utilizar algún sistema previsto por TODORADARES para el intercambio de enlaces, quedando sujeto al cumplimiento de las siguientes obligaciones:
 
1. El Link únicamente permitirá el acceso al Website, pero no podrá reproducirlo de ninguna forma;
 
2. No se establecerán Links con otras páginas distintas de la página principal ("homepage") del Portal, en el caso de no ser autorizado o permitido por el sistema utilizado;
 
3. No se creará un frame ni un border environment sobre el Portal;
 
4. No se realizarán manifestaciones o indicaciones falsas, inexactas o incorrectas sobre el Website;
 
5. No se declarará ni dará a entender que TODORADARES ha supervisado o asumido de cualquier forma los contenidos o servicios ofrecidos o anunciados en el Website en el que se establece el Link;
 
6. El Website en el que se establezca el Link no contendrá ninguna marca, nombre comercial, rótulo de establecimiento, denominación, logotipo, eslogan u otros signos distintivos pertenecientes a TODORADARES y/o a terceros, sin su autorización;
 
7. El Portal en el que se establezca el Link no contendrá informaciones o contenidos ilícitos, contrarios a la moral y buenas costumbres generalmente aceptadas y al orden público, o contrarios a cualesquiera derechos de terceros. El establecimiento del Link no supone en ningún caso la existencia de relación alguna entre TODORADARES y el propietario y/u operador del Website en el que se establezca, ni el conocimiento, aceptación y/o aprobación por parte de TODORADARES de sus contenidos y/o servicios. TODORADARES en ningún caso responderá de las consecuencias que pudieran derivarse de la introducción de Links por parte de terceros, ni de los contenidos, información y/o servicios ofrecidos en los sitios web en los que se haya establecido el Link.
  
 
CUARTA. AREA DE ACCESO RESTRINGIDO
 
Para acceder y usar el área de acceso restringido, los Usuarios deberán registrarse con carácter previo rellenando un formulario (el "Formulario de Registro") que aparezca en cada caso en el Portal. TODORADARES se reserva el derecho de aceptar o rechazar libremente la solicitud de registro de cualquier Usuario. Los datos introducidos por los Usuarios en el Formulario de Registro deberán ser exactos, actuales y veraces en todo momento, y serán procesados por TODORADARES en la forma indicada en la política de privacidad.
 
Los Usuarios Registrados serán responsables en todo momento de la custodia de su clave de acceso, asumiendo en consecuencia cualesquiera daños y perjuicios que pudieran derivarse de su uso indebido, así como de la cesión, revelación o extravío de la misma. A estos efectos, el acceso a áreas restringidas y/o el uso de los Contenidos realizado bajo la clave de un Usuario Registrado se reputarán realizadas por dicho Usuario Registrado, quien responderá en todo caso de dicho acceso y uso. Los Usuarios Registrados podrán modificar en cualquier momento su clave exclusiva tal y como se indica en el Website. En caso de olvido de la clave o cualquier otra circunstancia que suponga un riesgo de acceso y/o utilización por parte de terceros no autorizados, los Usuarios Registrados deberán comunicarlo inmediatamente a TODORADARES a fin de que ésta proceda inmediatamente al bloqueo y sustitución de la misma.
 
 
 
QUINTA. DERECHOS DE PROPIEDAD INDUSTRIAL E INTELECTUAL
 
El Usuario reconoce y acepta que todos los derechos de propiedad industrial e intelectual sobre los Contenidos y/o cualesquiera otros elementos insertados en el website (incluyendo sin limitación, marcas, logotipos, nombres comerciales, textos, imágenes, gráficos, diseños, sonidos, bases de datos, software, diagramas de flujo, presentación, "look-and-feel", audio y vídeo), pertenecen a TODORADARES y/o a terceros. En ningún caso el acceso al Website implica ningún tipo de renuncia, transmisión, licencia o cesión total ni parcial de dichos derechos, salvo que se establezca expresamente lo contrario. Las presentes Condiciones Generales de Uso del Website no confieren a los Usuarios ningún otro derecho de utilización, alteración, explotación, reproducción, distribución o comunicación pública del Website y/o de sus Contenidos distintos de los aquí expresamente previstos. Cualquier otro uso o explotación de cualesquiera derechos estará sujeto a la previa y expresa autorización específicamente otorgada a tal efecto por TODORADARES o el tercero titular de los derechos afectados.
 
TODORADARES autoriza a los Usuarios a utilizar, visualizar, imprimir, descargar y almacenar los Contenidos y/o los elementos insertados en el Website exclusivamente para su uso personal, privado y no lucrativo; siempre que en todo caso se indique el origen y/o autor de los mismos y que, en su caso, aparezca el símbolo del copyright y/o notas de propiedad industrial de sus titulares.
 
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los Contenidos y/o los elementos insertados en el Website a traves de cualquier medio de comunicación publico o privado sin previa autorización por escrito de TODORADARES.
 
SEXTA. POLÍTICA DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES
 
Para utilizar algunos de los Servicios ó acceder a determinados contenidos, los Usuarios deben proporcionarán previamente a TODORADARES ciertos datos de carácter personal.
 
TODORADARES pone a disposición del Usuario su política de protección de datos personales en el apartado "política de privacidad".
 
SEPTIMA. EMPLEO DE COOKIES
  
 
El Usuario reconoce y acepta que TODORADARES podrá utilizar cookies cuando un Usuario navege por el Website. Las cookies de TODORADARES se asocian únicamente con un Usuario anónimo y su ordenador y no proporcionan referencias que permitan deducir datos personales del Usuario.
 
 
OCTAVA. EXCLUSIÓN DE GARANTÍAS Y RESPONSABILIDAD
 
8.1 Exclusión de garantías y de responsabilidad por el funcionamiento del Portal. TODORADARES no garantiza la disponibilidad y continuidad del funcionamiento del Website o de aquellos otros sitios web con los que se haya establecido un Link. Asimismo, TODORADARES no será en ningún caso responsable por cualesquiera daños y perjuicios que puedan derivarse de:
 
1. La falta de disponibilidad o accesibilidad al Website o a aquellos otros sitios con los que se haya establecido un Link;
 
2. La interrupción en el funcionamiento del Website o fallos informáticos, averías telefónicas, desconexiones, retrasos o bloqueos causados por deficiencias o sobrecargas en las líneas telefónicas, en el sistema de Internet o en otros sistemas electrónicos producidos en el curso de su funcionamiento;
 
3. La falta de idoneidad del Website para las necesidades específicas de los Usuarios y;
 
4. Otros daños que puedan ser causados por terceras personas mediante intromisiones no autorizadas ajenas al control de TODORADARES.
 
Con el fin de disminuir el riesgo de introducción de virus en el Website, TODORADARES utiliza programas de detección de virus para controlar todos los Contenidos que introduce en el Website. No obstante, TODORADARES no garantiza la ausencia de virus ni de otros elementos en el Website introducidos por terceros ajenos a TODORADARES que puedan producir alteraciones en los sistemas físicos o lógicos de los Usuarios o en los documentos electrónicos y ficheros almacenados en sus sistemas. En consecuencia, TODORADARES no será en ningún caso responsable de cualesquiera daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran derivarse de la presencia de virus u otros elementos que puedan producir alteraciones en los sistemas físicos o lógicos, documentos electrónicos o ficheros de los Usuarios.
  
TODORADARES adopta diversas medidas de protección para proteger el Website y los Contenidos contra ataques informáticos de terceros. No obstante, TODORADARES no garantiza que terceros no autorizados no puedan tener acceso al tipo de uso del Website que hace el Usuario o las condiciones, características y circunstancias en las cuales se realiza dicho uso. En consecuencia, TODORADARES no será en ningún caso responsable de los daños y perjuicios que pudieran derivarse de dicho acceso no autorizado.
  
8.2 Exclusión de garantías y de responsabilidad por la utilización del Portal de los servicios y de los contenidos por los Usuarios. TODORADARES no se hará responsable en ningún caso del uso que los Usuarios y/o terceros pudieran hacer del Website o los Contenidos, ni de los daños y perjuicios que pudieran derivarse del mismo. TODORADARES no tiene obligación de controlar y no controla la utilización que los Usuarios hacen del Website y de los Servicios . En particular, TODORADARES no garantiza que los Usuarios utilicen el Website, los Servicios y los Contenidos de conformidad con el presente Aviso Legal y, en su caso, con las Condiciones Particulares que resulten de aplicación, ni que lo hagan de forma diligente y prudente. TODORADARES NO tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los Usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los Usuarios proporcionan sobre sí mismos a TODORADARES y a otros Usuarios.
 
TODORADARES excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los servicios y de los contenidos por parte de los usuarios o que puedan deberse a la falta de veracidad, vigencia exhaustividad y/o autenticidad de la información que los usuarios proporcionan acerca de si mismos y en particular aunque no de forma exclusiva, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que puedan deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada por un usuario en cualquier clase de comunicación realizada a través del portal .
 
8.3 Exclusión de garantías y de responsabilidad por los Contenidos. TODORADARES no edita los Contenidos de terceros publicados en el Website y en consecuencia, no garantiza ni se hace responsable de la licitud, fiabilidad, utilidad, veracidad, exactitud, exhaustividad y actualidad de dichos Contenidos. TODORADARES no será en ningún caso responsable de cualesquiera daños y perjuicios que pudieran derivarse de:
 
1.La falta de licitud, fiabilidad, utilidad, veracidad, exactitud, exhaustividad, y/o actualidad de los Contenidos originados por terceros;
2.La inadecuación para cualquier propósito y la defraudación de las expectativas generadas por los Contenidos;
3. Decisiones o acciones tomadas o evitadas por parte del Usuario confiando en la información o datos facilitados o proporcionados en los Contenidos, incluyendo sin limitación la pérdida de beneficios u oportunidades empresariales.
 
8.4 Exclusión de garantías y de responsabilidad en relación con los Links. El Website pone a disposición de los Usuarios dispositivos técnicos de enlace, directorios y herramientas de búsqueda que permiten a los Usuarios acceder a páginas y/o sitios web pertenecientes a y/o gestionados por terceros. TODORADARES no comprueba el contenido existente en dichas páginas en el momento en que establece un link a las mismas y lo hace en la creencia de buena fe de que tales contenidos cumplen con la legislación aplicable. No obstante, en ningún caso, TODORADARES se hace responsable, aprueba, ni hace propios los productos, servicios, contenidos, información, datos, archivos y cualquier clase de material existente en tales páginas web y no controla ni se hace responsable, aprueba o hace propias las sucesivas modificaciones de dichos materiales.
TODORADARES no garantiza ni asume ningún tipo de responsabilidad por los daños y perjuicios de toda clase que puedan deberse a:
 
(A) El funcionamiento, disponibilidad, accesibilidad o continuidad de los sitios enlazados;
 
(B) El mantenimiento de la información, contenidos y servicios existentes en los sitios que por algún medio se encontraren enlazados;
 
(C) La prestación o transmisión de la información, contenidos y servicios existentes en los sitios enlazados;
 
(D) La calidad, licitud, fiabilidad y utilidad de la información contenidos y servicios existentes en los sitios enlazados, en los mismos términos y con el mismo alcance dispuesto respecto de los contenidos y de los servicios prestados por terceros a través del portal.
 
 
En el caso de que así lo estime oportuno o le sea requerido por orden judicial o administrativa, TODORADARES removerá los enlaces a aquellas páginas web que infrinjan la legislación aplicable y/o lesionen los derechos de terceros.
 
NOVENA. PROHIBICIÓN DE COMUNICACIONES COMERCIALES NO SOLICITADAS REALIZADAS A TRAVES DE CORREO ELECTRÓNICO O MEDIOS DE COMUNICACIÓN ELECTRÓNICA: ANTI-SPAMMING
 
El Prestador del Servicio o contenidos se obliga a no:
 
1. Recabar datos de los usuarios con finalidad publicitaria y de remitir publicidad de cualquier clase y comunicaciones con fines de venta u otras de naturaleza comercial sin que medie su previa solicitud o consentimiento;
 
2. Remitir cualesquiera otros mensajes no solicitados ni consentidos previamente a una pluralidad de personas;
 
3. Enviar cadenas de mensajes electrónicos no solicitados ni previamente consentidos
 
4. Utilizar listas de distribución a las que pueda accederse a través de los Servicios.
 
5. Poner a disposición de terceros, con cualquier finalidad, datos recabados a partir de listas de distribución
 

DECIMA. ACCIONES EN CASO DE INCUMPLIMIENTO
 
TODORADARES se reserva el derecho a ejercer cuantas acciones estén disponibles en derecho para exigir las responsabilidades que se deriven del incumplimiento de cualquiera de las disposiciones de estas Condiciones Generales de Uso del Website por parte de un Usuario.
 
 
TODORADARES podrá retirar o suspender en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo la prestación de los Servicios a aquellos Usuarios que incumplan lo establecido en el presente Aviso Legal y Condiciones de Uso.
 
DECIMO PRIMERA. NULIDAD PARCIAL
 
La declaración de cualquiera de estas condiciones generales como nula, inválida o ineficaz no afectará a la validez o eficacia de las restantes, que seguirán siendo vinculantes entre las partes. La renuncia por cualquiera de las partes a exigir en un momento determinado el cumplimiento de una cualquiera de las condiciones generales aquí estipuladas no implicará una renuncia con carácter general al cumplimiento de otra condición o condiciones, ni creará un derecho adquirido para la otra parte.
 
DECIMO SEGUNDA. LEY APLICABLE Y JURISDICCIÓN
 
La prestación del servicio del Website y las presentes Condiciones Generales de Uso del Portal se rigen por la Ley española y en particular por la Ley 34/2002 de 11 de Julio de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, y demás normas concordantes. En la medida en que así lo permita la ley, las partes, con renuncia expresa a cualquier otro fuero que pudiera corresponderles, acuerdan someterse a la jurisdicción de los Juzgados y Tribunales de la ciudad de Fuenlabrada (Madrid)
 
 
POLÍTICA DE PROTECCIÓN DE DATOS DE CARÁCTER PERSONAL
 
PRIMERA. Derecho de información
 
De conformidad con lo establecido por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (en adelante, LOPD), TODORADARES. Titular del sitio web TODORADARES.COM (en adelante, el sitio web), informa al usuario de este sitio de la existencia de un fichero automatizado de datos de carácter personal creado por TODORADARES y bajo su responsabilidad.
 
SEGUNDA. Finalidad
 
Los datos de los usuarios registrados a través de los formularios habilitados al efecto en el sitio web son recabados por TODORADARES con la finalidad de facilitar la prestación de los servicios que TODORADARES proporciona a través de dicho sitio web, específicamente el acceso mediante nombre de usuario y contraseña.
 
En relación con los datos de carácter personal facilitados por el usuario, la página web http://www.todoradares.com cumple estrictamente la normativa vigente establecida en la Ley 34/2002 de 11 de julio, Ley de Servicios de la Sociedad de Información y Comercio Electrónico y demás legislación que la desarrolla e informa al usuario que los referidos datos serán incluidos dentro de un fichero para su tratamiento automatizado prestando el usuario consentimiento mediante la aceptación de estas condiciones generales a dicho tratamiento.
 
TODORADARES tan sólo recoge y somete a tratamiento datos básicos del usuario, fundamentalmente dirección de correo electrónico de éste cuando cubre los mismos en el formulario de registro. En el referido formulario todos los campos son obligatorios para poder disfrutar de determinados servicios y la consecuencia de la no introducción es la no disponibilidad de los mismos. informa que utilizará estos datos con la finalidad de contestar a las solicitudes de información realizadas y para establecer comunicación con el usuario así como enviarle información relacionada con los temas que se incluyen en el sitio web.
 
El usuario también podrá introducir sus datos personales en relación con otros servicios o productos ofrecidos por terceros en el sitio web de TODORADARES. En todo caso, el tratamiento de los datos así introducidos estará sujeto a lo especificado en las condiciones generales y particulares de los productos y servicios concretos que se soliciten ya que podrán tener otras previsiones en materia de protección de datos distintas a las de TODORADARES, quedando expresamente exenta de todo tipo de responsabilidad que se pueda derivar del tratamiento de los datos así introducidos pues la responsabilidad en todo caso recaerá en el tercero que ofrece esos servicios mediante links, banners o cualquier otro medio adecuado.
 
Cesión de datos. TODORADARES informa al USUARIO que no efectuará cesiones ni comunicación de las direcciones de correo electrónico de sus USUARIOS a ninguna otra entidad
 
TERCERA. Consentimiento expreso e inequívoco
 
El usuario presta su consentimiento expreso e inequívoco para que el tratamiento de los datos recogidos con la finalidad prevista en el párrafo anterior se efectúe a través de los servidores ubicados en los datacenters de nuestros proveedores situados en California, mediante la compañía Sync.es.
 
CUARTA. Carácter obligatorio o facultativo de la información facilitada por el usuario y veracidad de los datos
 
Los campos marcados como obligatorios en el formulario de registro a cumplimentar por el usuario son estrictamente necesarios para atender a su petición, siendo voluntaria la inclusión de datos en los campos restantes.
 
El usuario garantiza que los datos personales facilitados a TODORADARES son veraces y se hace responsable de comunicar al mismo cualquier modificación de los mismos.
 
QUINTA. Consentimiento del usuario
 
El envío de datos personales, mediante el uso de los formularios electrónicos del sitio web o, en su caso, mensajes de correo electrónico, supone el consentimiento expreso del remitente al tratamiento automatizado de los datos incluidos en los medios de comunicación indicados.
 
SEXTA. Derechos de acceso, rectificación, oposición y cancelación de los usuarios.
 
Quedan reconocidos al Interesado los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, derechos que podrá ejercitar en los términos establecidos en la legislación vigente, mediante el envío de una petición que deberá remitir, por correo certificado y con acuse de recibo, a la siguiente dirección (domicilio social, no ventas):
 
TODORADARES a la atención de TODORADARES.COM - Dep. Datos.
 
Valparaiso #2 planta 3, oficina 15.
28944 Fuenlabrada, Madrid.
 
En la petición, el Interesado deberá adjuntar la siguiente información:
 
• Nombre, apellidos y fotocopia del DNI
• Derecho que desea solicitar y contenido de su petición
• Indicar un domicilio a efecto de notificaciones
 
SEPTIMA. Seguridad
 
TODORADARES mantiene los niveles de seguridad de protección de datos personales conforme al Real Decreto 994/1999, de 11 de junio, relativo a las medidas de seguridad de los ficheros automatizados que contengan datos de carácter personal, y ha establecido todos los medios técnicos a su alcance para evitar la pérdida, mal uso, alteración, acceso no autorizado y robo de los datos que el usuario facilite a través del sitio web, sin perjuicio de informarle de que las medidas de seguridad en Internet no son inexpugnables.
 
TODORADARES se compromete a cumplir con el deber de secreto y confidencialidad respecto de los datos personales contenidos en el fichero automatizado de acuerdo con la legislación aplicable, así como a conferirles un tratamiento seguro en las cesiones de datos que, en su caso, puedan producirse.
 
OCTAVA. Boletín y comunicaciones electrónicas comerciales
 
TODORADARES pone a disposición de los usuarios que previamente lo hayan autorizado a través del formulario de suscripción habilitado a tal efecto, el servicio de envío de un boletín en el que se incluyen las noticias, novedades e información más relevantes del sitio web. Asimismo, el usuario podrá darse de baja o modificar los datos de suscripción al mencionado boletín a través del formulario interactivo incluido en el sitio web.
 
Asimismo, TODORADARES informa que remitirá comunicaciones comerciales por medios electrónicos con información sobre otros productos, servicios y eventos que puedan ser de interés para los usuarios del sitio web cuando así lo soliciten expresamente. Dicho consentimiento podrá ser revocado en cualquier momento por el usuario, con la simple notificación de su voluntad a TODORADARES, y no tendrá carácter retroactivo.
 
NOVENA. Información sobre cookies y técnicas de "spamming"
 
El usuario consiente el uso de cookies , que en ningún caso permitirán su identificación, con la exclusiva finalidad de facilitar su navegación por las diferentes páginas del presente sitio web y que en ningún caso permitirán la identificación del usuario. En cualquier caso, el usuario podrá denegar o impedir la instalación de estas cookies modificando la configuración de su navegador.
 
TODORADARES no utiliza técnicas de "spamming" y únicamente tratará los datos que el usuario transmita mediante los formularios electrónicos habilitados en este sitio web o mensajes de correo electrónico.
 
DECIMA. Modificación de la presente política de privacidad
 
TODORADARES se reserva el derecho a modificar la presente política para adaptarla a futuras novedades legislativas o jurisprudenciales, así como a prácticas de la industria, informando previamente a los usuarios de los cambios que en ella se produzcan
 
Por Todoradares, 1 de Septiembre de 2.005.
 
 

¿Quienes somos?

La intención de Todoradres.com es de aportar un sitio de referencia para los conductores en España para toda la información relacionada con los radares de trafico en general. Su principal misión es divulgativa para que los conductores de este país tengan un lugar donde poder informase y recibir ayuda, ya que no existía hasta ahora nada parecido en España. El portal de Todoradares consta de tres partes:
 
La Web
Una pagina(s) Web de referencia donde se ofrecen artículos sobre todos los temas relacionas como tipos de radares, legislación vigente, comparativas de modelos de detectores, otros sistemas anti-radar, noticias, etc. La Web se ira actualizando constantemente con nuevos temas y secciones a medida que vayan surgiendo. La información del la Web es completamente objetiva y libre de cualquier interés comercial cuya finalidad es meramente divulgativa, debida a la gran falta de información que existe en nuestro país sobre estos temas.
 
Un Foro
El primer foro especializado en este tema en España, con secciones diferenciadas y ordenadas para cada tema donde los miembros pueden recibir ayuda sobre sus dudas, compartir experiencias, localizaciones de radares o aportar información. El foro ofrece una fuente de información inmediata, actual de día a día, sin censuras, que reúne a todos los interesados en una comunidad.
 
La tienda
La tienda de Todoradares no es una tienda convencional. La tienda fue concebida como un servicio adicional de la comunidad de Todoradares, en donde solo se ofrecen aquellos dispositivos que llevamos aconsejando por los foros ya desde antes para las carreteras españolas, por su eficacia, calidad y precio.
 
Se rechaza llevar cualquier producto que no sea apropiado para España, o que no haya sido probado anteriormente por el equipo de Todoradares, ni respaldado por las pruebas independientes del sector. Por eso nos limitamos a ofrecer unos productos muy concretos y hemos rechazado muchos de los productos que podrá encontrarse en otras tiendas con un propósito más comercial. Nuestra intención y compromiso es el de limitarnos a solo ofrecer las mejores opciones de cada tipo de dispositivo y gama, y a su vez hacerlos asequibles a nuestros usuarios a unos precios por debajo de los del mercado español en general. De manera que puedan acceder con facilidad a los mejores modelos sin que, debido a la falta de información reinante en el sector, sufran precios abusivos o se les venda por "lo mejor en el mercado" algo que no lo es.
 
Esta tienda además ayuda con los recursos necesarios para que Todoradares.com haga su labor principal, la investigación y desarrollo para traer a España los mejores dispositivos y opciones que vayan saliendo, encontrar las mejores y más recientes maneras disponibles para luchar contra los métodos de control de velocidad de la política recaudatoria actual de la DGT, hacer comparativas, el desarrollo de aparatos propios como conos, extraíbles, etc. La tienda también ayuda a el hosting y gastos asociados mantener la Web y el foro de Todoradares.com, que es la mejor herramienta informativa que tiene disponible hoy en día el conductor español, y la base de nuestro esfuerzo. Sin la tienda, Todoradares no seria posible, ni sin la colaboración altruista de los colaboradores que dedican en su tiempo libre a hacer esto posible.